Los bonos soberanos argentinos volvieron a operar en baja este lunes y el riesgo país avanzó hasta los 675 puntosbásicos, su nivel más elevado en lo que va de 2026. La caída de los títulos en dólares refleja la cautela de los inversores frente a la volatilidad internacional y las crecientes dudas sobre el escenario político y económico de cara a las elecciones presidenciales del próximo año.
Los bonos y las acciones argentinas profundizan las pérdidas y el riesgo país roza los 600 puntosLos bonos Globales, emitidos bajo legislación de Nueva York, registraban una baja promedio del 0,5% durante la mañana en Wall Street. En tanto, los títulos argentinos denominados en dólares, conocidos como *hard dollar*, acumularon un retroceso promedio del 5% en el último mes.
Los bonos en dólares rebotan y el riesgo país se mantiene cerca de los 590 puntosEn paralelo, el índice elaborado por JP Morgan subió 28 unidades, hasta los 675 puntos básicos a las 11.30. Se trata de su valor más alto desde el 28 de octubre de 2025, cuando había alcanzado los 685 puntos.
Los bonos en dólares extienden su repunte y el riesgo país se consolida por debajo de los 600 puntosLa tendencia marca un fuerte deterioro respecto del 10 de julio, cuando el indicador tocó un mínimo de 403 puntos básicos en 2026. Desde entonces, y especialmente durante el último mes, el riesgo país retomó una trayectoria ascendente: avanzó 150 puntos básicos, equivalente a un incremento del 28%.
Efecto Brasil: día positivo para bonos y riesgo país de ArgentinaEl indicador mide la diferencia entre el rendimiento exigido a los bonos soberanos argentinos y el de los títulos del Tesoro de Estados Unidos de duración comparable. Su aumento refleja una mayor percepción de riesgo y encarece las posibilidades de financiamiento del país en los mercados internacionales.
Qué miran los inversores para los próximos meses
Desde IEB señalaron que una eventual reducción de las tasas de interés internacionales podría favorecer una recuperación de la deuda argentina en dólares y permitir que los bonos regresen a los niveles de agosto y comienzos de septiembre.
En el plano local, la firma identificó dos factores determinantes: la evolución de la actividad económica y las encuestas de imagen política. Según su análisis, una mejora en esos indicadores y una menor incertidumbre sobre la continuidad del programa económico podrían contribuir a reducir los diferenciales de rendimiento de la deuda argentina.
GMA Capital Research, por su parte, consideró que la volatilidad internacional golpeó con fuerza al mercado local y adelantó la discusión electoral. La consultora sostuvo que, aunque la acumulación de reservas, el superávit fiscal y la desaceleración de la inflación continúan siendo variables centrales, las novedades legislativas, la reorganización de la oposición, los indicadores de confianza y las encuestas comenzaron a influir en las decisiones financieras a un año de los comicios nacionales.
El deterioro de los títulos argentinos se produce, por lo tanto, en un contexto en el que los inversores evalúan tanto la marcha de las principales variables económicas como la capacidad del Gobierno para sostener su programa y reducir la incertidumbre política.
Caputo, el respaldo internacional y las alternativas de financiamiento
TSA Bursátil destacó que la atención del mercado también se concentró en las señales del Gobierno frente al escenario electoral. Tras reunirse en Bangkok con inversores convocados por JP Morgan Chase, el ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció el creciente interés por la dinámica política de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
Según el análisis de la firma, el funcionario ratificó que la Argentina contempla activar el swap de monedas con China para afrontar vencimientos de deuda en caso de que no pueda continuar con las emisiones de bonos Bonares en el mercado primario. También mencionó que la línea de financiamiento por U$S 20.000 millones con Estados Unidos continúa entre las alternativas disponibles para amortiguar episodios de volatilidad financiera.
TSA Bursátil agregó que Caputo recibió señales de respaldo de la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del presidente del Banco Mundial, organismo que analiza ampliar los fondos disponibles para el país.
En paralelo, el presidente Javier Milei manifestó en Washington su expectativa de que el riesgo país caiga por debajo de los 100 puntos básicos durante el próximo año. En esa misma presentación, defendió la apertura comercial y reconoció que el proceso tendrá efectos desiguales sobre las empresas, con sectores que podrían verse perjudicados por una mayor competencia externa.
Las dudas sobre la recuperación financiera
Para el economista Gustavo Ber, el regreso del riesgo país a niveles superiores a los 600 puntos básicos demuestra que la normalización financiera no sigue una trayectoria automática.
“Tras comprimirse hasta la zona de los 400 puntos básicos, el riesgo país argentino volvió a superar los 600 puntos básicos, lo que confirma que la convergencia no es lineal ni automática y depende tanto de los acontecimientos como de las expectativas”, señaló.
Ber enumeró varios factores que pueden explicar la debilidad del mercado: un escenario internacional de tasas de interés elevadas, la falta de definiciones políticas rumbo a 2027, las expectativas de mayores compras de divisas por parte del Banco Central y la falta de recuperación del crédito, en un contexto de aumento de la morosidad.
También advirtió sobre las dificultades de los sectores económicos más rezagados para beneficiarse de una eventual recuperación y el impacto de esa situación sobre el clima social.
“Lo cierto es que hoy no se puede avanzar con financiamiento externo ni interno”, sostuvo el titular del Estudio Ber, al describir las restricciones que enfrenta la economía para recuperar el acceso al crédito.
Alan Versalli, estratega de Cocos, coincidió en que el deterioro de las cotizaciones convive con la necesidad del Gobierno de sostener la confianza de los inversores. En ese contexto, destacó las declaraciones de Milei en Washington sobre su expectativa de que el riesgo país perfore los 100 puntos básicos en 2027 y su reconocimiento de que la apertura comercial generará ganadores y perdedores, incluidas empresas que podrían quebrar durante el proceso.
La deuda en pesos, un frente con señales positivas
A diferencia de lo que ocurre con los bonos en dólares, la última licitación de deuda en pesos del Tesoro dejó un resultado favorable para el Gobierno. Según el analista Roberto Geretto, de Adcap Grupo Financiero, la operación de la semana pasada alcanzó una tasa de refinanciación del 136%, es decir, el Tesoro obtuvo financiamiento por encima de los vencimientos que debía cubrir.
Geretto destacó que el 60% del monto adjudicado correspondió a títulos con vencimientos posteriores a las elecciones, una composición que contribuye a reducir las necesidades de financiamiento de 2027.
Sin embargo, señaló una excepción: el Bonar AO29, emitido en dólares bajo legislación argentina, quedó fuera de la operación. A su juicio, un rendimiento superior al 12% aparece como una tasa que el Gobierno no está dispuesto a convalidar.